Primitivos…

Estas últimas semanas habían sido extrañamente pacíficas. Aparte de los horrores y amarguras clásicas de vivir entre gente y en ésta maldita ciudad, realmente no tenía nada particular de que quejarme. Me preocupé, ¿será que mi odio ha llegado a su límite?, ¿será que el mundo se está volviendo un lugar mejor? Estuve realmente nervioso, no solo por mi estado de ánimo, sino por el futuro de éste blog: ¿podría seguir escribiendo de cosas que odio sin volverme un sermoneador presumiendo de creer cómo se deben hacer las cosas? Sin embargo, mientras navegaba el vasto océano del internet en otro intento fallido de saciar mi aburrimiento la solución a mi problema vino a mí como un inesperado golpe en la entrepierna.

Ésta porquería resucitó mi odio de una manera que solo pude ser descrita como bíblica. “Y les dicen primitivos”. Sí, en apariencia tienen razón. Las sociedades tribales no tienen ningunos de los problemas ahí mencionados. Simplemente porque tienen otros mucho peores. ¿No tienen estrés? Es cierto. Tampoco tienen opciones para elegir su futuro. Los hombres nacen para ser cazadores, las mujeres para criar. No se rompe éste parámetro, ¿cómo se haría? ¿Para qué? Tus aspiraciones están elegidas para ti al nacer. No tienen bombas, es cierto. Ni balas, ni cañones, ni nada de ello, es muy cierto. Y no tienen muchas maneras de defenderse de lobos, coyotes, tigres, leones o cualquier otro depredador. Y es cierto, no tienen pobreza, mendigos, deuda externa… y también carecen de medicina, tienen una esperanza de vida que rara vez supera los 60 años, no tienen como resguardarse de terremotos, huracanes, inundaciones, como preparar sus alimentos para sequías… ¿realmente es incorrecto decirles primitivos?

Mi problema con esto no es si las tribus alrededor del mundo merecen o no el título de “primitivos”. Mi problema, como de costumbre, es con la desenfrenada estupidez de la gente. Pensar que la solución a todos los problemas sociales de la actualidad está en el pasado es un oxímoron. La sociedad moderna es moderna por una razón. La gente no abandonó su estilo de vida funcional por imposición de otros. Todo ha sido un proceso evolutivo. ¿Es un proceso lleno de fallas? Eso es cierto. Se han generado cientos de problemas dentro de nuestras sociedades que cada vez son más grandes y se acumulan. Pero a la vez se han dejado cientos de otros defectos atrás. ¿Ahora debemos lidiar con la depresión y la falta de propósito en sociedades industrializadas? Antes nuestras vidas eran un ciclo limitado y funcional donde hasta la posibilidad de soñar con más era inexistente. ¿Tenemos pobreza y deudas? A cambio tenemos cada día una mejor medicina, llegamos a edades más avanzadas y sobrevivimos a enfermedades y accidentes que en otras épocas eran una condena a muerte. Sin embargo no me voy a quedar dando vueltas en el punto de la comparación. En sí, es muy fácil elegir cuales son los males que preferirías, y estoy convencido de que mucha de la gente estúpida que critica a la sociedad moderna al compararla con las sociedades tribales son completamente conscientes de todo esto y aún así elegirían la vida tribal. Y ahí es que radica el problema.

Un defecto de la humanidad es siempre recordar el pasado como mejor. La vida simple. Los placeres sencillos. Todo pasado se ve mejor porque se idealiza y se ignora el camino que se tomó para llegar aquí. Las guerras que se tuvieron que luchar, los sufrimientos que se dejaron atrás, la discriminación, la barbarie… En lugar de eso, culpamos a los supervillanos de la edad adulta. Los bancos que nos cobran por usar nuestro propio dinero, las corporaciones que son la fuente de casi todos los males sociales y ambientales y finalmente, ese gran enemigo invisible que es la sociedad. Un concepto intangible al que podernos culpar de todo y a su vez verlo como algo ajeno a nosotros. A todas esas personas que piensan esto les pregunto: ¿De dónde creen que vino todo? ¿Acaso los bancos llegaron un día y forzaron a la gente a usarlos? ¿Acaso las compañías nacieron de la nada con el solo propósito de destruir el ambiente? ¿Acaso un gigante maligno nos obligó a dejar los campos y las tribus para vivir en ciudades y en sociedades “modernas”? En caso de que alguien sea lo suficientemente idiota para creer esto, déjenme aclarar: no, no fue así. La evolución de la sociedad ha sido un proceso evolutivo donde todo lo que se ha formado se ha dado por empirismo: necesidad, uso y desuso.

En comparación a otras épocas, nosotros los humanos tenemos muchos lujos que damos por sentados. Placer en el comer; la capacidad de elegir el camino por donde vamos a llevar nuestras vidas, aunque sea casi imposible o lleve al fracaso; el poder mantener contacto con nuestros seres queridos sin importar donde vivan; el creciente acceso a la información y la cultura de cualquier sitio del mundo; la capacidad (por relativa e imperfecta que sea) de elegir nuestros líderes e influenciar sus decisiones; el sexo como método de entretenimiento y fuente de placer; la capacidad de elegir a nuestras parejas basado en cualquier gusto personal de nuestra elección; y hasta la capacidad de ir contra el estado y la iglesia en público sin temor a ser ejecutado… todos éstos son beneficios que hemos ganado lentamente, dejando atrás modos de vida que consideramos “primitivos”. Para acabar con los problemas actuales hay que mirar hacia adelante, no atrás.

Sin embargo, es más simple pensar que en ésta gente yace la respuesta. Que entre las tribus y la gente “simple” yace una sabiduría secreta (tal y como las películas y los libros nos han enseñado) y que en realidad ellos tienen todo lo que necesitan en sus estilos de vida. Que debemos volver al camino, a la mutilación genital femenina, matrimonios con niñas de 13, sacrificios rituales, y todas esas maravillas. ¿Cómo dudar de ésta gente que predijo que en el 2012 se acabaría el mundo? Si ellos lo dijeron, estamos condenados. Y si aún pese a todo esto, siguen creyendo en ese estilo de vida como solución a todos los problemas, entonces estoy en lo correcto al odiarlos a todos.

John F

Vienen a Por Tí

Finalmente luego de un receso causado por problemas técnicos y una depresión paralizante conjunta con un clásico cuadro de nihilismo y tendencias suicidas, he vuelto a escribir, y empezaré éste año con una edición especial extra larga (como bono para mis inexistentes fans). En algún punto pensé en dejarlo, debido a todo el tiempo pasado, pero, ¿cómo tragarme toda la bilis que se acumula en mis entrañas al ver lo jodidamente estúpida que es la raza humana y cómo ésta estupidez crece rampante con cada minuto que pasa? En fin, no es de eso de lo que quería hablarles. Quería hablar de “ellos”.

Ellos están aquí y vienen a por ti. Tú siempre lo has sabido. Hay algo oscuro y poderoso que está ahí afuera y quiere joderte. Tenías razón. Ellos nos hacen comer basura y fetos, rocían químicos en el aire y el agua para controlar nuestras mentes, nos preparan para ser carne en sus festines, controlan el clima y viven entre nosotros pasando desapercibidos a pesar de ser monstruos, ya sea del espacio o que viven en el centro de la tierra. Monstruos reptilianos, mitad cabalísticos y mitad arios, que con su poder y ritualismo herético controlan todos los gobiernos y corporaciones del mundo mientras planean el fin del mundo en sus hermandades y clubes de acceso restringido.

En caso de que crean que he perdido la razón, en primer lugar no se puede perder lo que jamás se tuvo. Y en segundo lugar, no, mi nivel de incoherencia no ha variado desde mi última entrada en éste blog. Me divertía un poco (para aquellos que no lo hayan captado aún), con las teorías de conspiración.

Las teorías de conspiración son esencialmente todas aquellas suposiciones sin base o con base endeble en las que cantidades de ilusos e idiotas creen dentro de las cuales se explica como y por qué un poder mayor (usualmente un gobierno o corporación) hace algo secreto, abominable y posiblemente ilegal en el rostro del mundo entero sin que nadie lo note. Las razones usualmente son clásicas: avaricia, racismo, religión… todo aquello que mueve al mundo. A veces no parece haber razón, simplemente una maldad o mezquindad absoluta que incluso lleva a estos conspiradores a desperdiciar dinero y cualquier sentido de practicidad simplemente para realizar sus pecados secretos.

La mayoría de estas conspiraciones dejan de ser creíbles cuando llegas a la edad que Santa y Superman dejan de ser plausibles. Sin embargo, parecen haber muchas personas que no tuvieron suficiente infancia, jamás agarraron un cómic o un libro de fantasía y por ende tiene un sentido de la plausibilidad muy subdesarrollado; por lo cual se creen todo pedazo de basura que cualquier idiota con más ocio que inteligencia ponga en una página web.

En los siguientes párrafos me dedicaré a destrozar varias de las teorías de conspiración más conocidas, simplemente porque si hay algo que amo es vomitar sobre las creencias ajenas que me parecen estúpidas. No perderé tiempo en “sabores de la semana”; esas conspiraciones que viven de momento en momento y se desvanecen luego de un tiempo (ejemplo: fetos molidos en la fórmula de Pepsi). No, atacaré directamente aquellas que se han ganado un infame lugar en la cultura popular. Pedazos de basura como:

El origen de la Carne de McDonald’s:

La Teoría: La carne de McDonald’s ha sido objeto de acusaciones durante años. Desde algunas razonables (que McDonald’s para cortar costos ha introducido porcentajes de carne de soya en su receta) hasta las más ridículas y por supuesto las más creídas: que la carne de pollo de McDonald’s no es pollo y que la de res no es res. Dicen que el pollo ha sido sustituido (entre otras cosas) por ratas genéticamente tratadas (porque es lógico que varios avances en tecnología genética sean realizados por una compañía de comida rápida) y la carne de res es reemplazada por gusanos (presumiblemente molidos). El punto final es que la compañía le miente al público vendiendo un producto que no es lo que anuncian y así presumiblemente burlándose de un público que confía en ellos…

Por qué es estúpida: … y burlarse es todo lo que logran. No existe ningún beneficio económico de reemplazar pollos con ratas y reses con gusanos. Los animales reemplazados poseen más carne que los reemplazantes. Incluso si pudieran hacer crecer a una rata al tamaño de un pollo, podrían usar la misma tecnología en los pollos y mejorar la producción sin disminuir la calidad (o sin alimentarle ratas a la gente). Lo mismo en el caso de la carne de res, la cría y pastoreo de reses produce más carne de lo que presumiblemente podría producir una empresa de granja de gusanos. Cosa que me lleva al siguiente punto: ¿dónde están éstas instalaciones? ¿En qué parte del mundo oculta McDonald’s los laboratorios de ratas y granjas de gusanos que nadie jamás las ha visto? Por no decir el costo del silencio: todos los científicos de estos laboratorios, trabajadores de las granjas, agentes de comisiones de alimentos… todos deben ser pagados sumas enormes, y además todos ellos están de acuerdo con dejar que sus amigos y familiares coman carne de gusano y rata. En resumen, McDonald’s paga cientos de miles en investigación, en instalaciones y en silenciar testigos y comprar autoridades a cambio de llevar una operación que no promete ningún tipo de rentabilidad…por ende, la única razón para hacer esto es maldad. Simple y vacía maldad de caricatura, sin nada que ganar. ¿Acaso esto aún suena creíble?

Inyecciones innecesarias:

La Teoría: Las compañías médicas, en su afán de ganar más dinero, obligan a los pacientes a través de los médicos tratantes a someterse a cantidades enormes de inyecciones que no traen ningún beneficio y que, por supuesto, cuestan una fortuna. Lo hacen esencialmente desde el momento que naces: obligan a los padres a inyectar a los niños y quizá hacerlos hasta dependientes de las mismas inyecciones. Es algo que tiene todo el sentido del mundo, total, la naturaleza de las compañías (médicas y de cualquier tipo) es buscar ganancias de cualquier manera que les permitan. Casi no existe una manera de negar la ésta teoría. Excepto…

Por qué es estúpida: Dejemos por un lado el funcionamiento de las empresas médicas. Dejemos por un lado que los estudios deben ser ratificados por médicos independientes, que deben usar el método científico para demostrar la veracidad de sus logros. Dejemos por lado que los procedimientos médicos deben ser ratificados por todas las autoridades gubernamentales (eso es, independiente de las compañías médicas), que se encargan de aprobar éstos para uso al público. Asumamos que de alguna manera las compañías, con todo su dinero, logran comprar la moral de todos aquellos implicados en el proceso. Incluso asumiendo todo esto como posible, nos encontramos con un problema ante todas estas teorías: los doctores. Desde que existe la sociedad, todos hemos dependido de los hombres de medicina para curar nuestras dolencias. Con el tiempo estos hombres se han especializado cada vez más en su profesión, eliminando métodos más arcaicos y ritualistas y reemplazándolos por tratamientos científicamente probados. Y como parte de ésta especialización, se les ha adiestrado para apegarse a un código ético estricto en cuanto a la práctica de la medicina. La sociedad le inviste ésta la autoridad sobre la salud de los individuos a éstas personas a cambio de que se comporten de la mejor manera posible, siempre buscando el bienestar de sus pacientes sin ningún tipo de discriminación. Ésta alianza entre los galenos y las personas comunes ha servido a la humanidad por más de un milenio y (por el simple hecho de que estamos aquí y cada vez vivimos más), parece haber tenido buenos frutos. Y ahora, súbitamente, tras cientos de años y de todo ese condicionamiento y adiestramiento, ¿el colectivo entero de practicantes de la medicina (o su aplastante mayoría) ha decidido darle la espalda a los principios que les formaron y a su propia vocación simplemente para engordar levemente sus propias carteras y ampliamente las de las compañías médicas? Ya que hemos decidido darle la espalda al conocimiento médico como algo esencial en el individuo (por no decir que es imposible tener un amplio conocimiento médico sin especializarse en ello) y a cambio aceptamos a los médicos profesionales como los encargados de nuestra salud, entonces solo nos quedan dos opciones: aceptar lo que ellos dictan simplemente porque para eso han estudiado y se les ha programado un sistema de valores para evitar que nos traicionen; o estudiar y hacer análisis científicos (no intuitivos, cosa en la que se basan todas éstas patéticas teorías) que prueben ésta conspiración. Y hasta ahora nadie ha dicho nada.

Drogas en el Aire/Agua:

La Teoría: Una especie de hermana menor de la teoría anterior, ésta teoría dice que los gobiernos llenan de químicos de control mental el aire que respiramos y el agua que bebemos. Apoyando ésta teoría se encuentran ciertos hechos: por ejemplo, es cierto que el gobierno vierte una cantidad de químicos en el agua potable. Y también están esas misteriosas líneas que dejan algunos aviones en el aire, las cuales carecen de una explicación firme. ¿Todo crea un patrón medio sospechoso, no lo creen?

Por qué es estúpida: En primer lugar, las líneas de los aviones si tienen sentido: es simple condensación. El calor de las turbinas forma esas líneas por la humedad que hay en el aire al momento de pasar el avión. La razón por la cual ésta explicación no es aceptada es porque no siempre aparecen esas líneas, pero eso le da más sentido: las condiciones de humedad a grandes altitudes cambian constantemente. En cuanto a los químicos en el agua… la razón oficial es que son puestos para limpiar el agua, y tiene sentido. Antiguamente las personas tomaban agua de los pozos, y ésta tenía una enorme cantidad de microorganismos, además de leves cantidades de tierra y cualquier otra cosa que cayera en el agua. Gracias a la medicina moderna, nuestros cuerpos han perdido la costumbre a esos organismos y por ello necesitamos agua más pura. Pero dejemos eso a un lado. Supongamos que es cierto, las líneas son drogas rociadas en el aire y que los químicos en el agua también lo son. Repasemos algo básico de química. Para que algo químico tenga el efecto deseado, se necesita una dosis considerable de ello. Por eso es que la medicina para el dolor de cabeza es mayor dosis para adultos que para niños, y según el peso. Incluso un ejemplo más simple: por el hecho de que le agregues 3 o 4 gotas de limón a la mezcla de una torta de chocolate, no significa que toda la torta va a tener sabor a limón. Lo mismo con las bebidas alcohólicas: por ello es que las personas necesitan varios tragos para embriagarse y entre más han tomado en sus vidas, más necesitan (la exposición crea cierto nivel de inmunidad). Considerando esto, las cantidades de químicos liberados por los aviones y en el agua serían tan minúsculas que no nos afectarían de ninguna manera. Y realmente dudo que si el gobierno quiere controlar nuestras mentes con químicos (químicos desconocidos y no existentes además), lo haga de una manera tan profundamente estúpida.

Los poderes secretos del gobierno de Estados Unidos:

La Teoría: Con la enorme cantidad de tragedias naturales que han azotado al mundo en los años recientes, es difícil creer que no existe una fuerza detrás de ellos. Y en ese caso, ¿qué mejor candidato que Estados Unidos? Con sus bases secretas, sus proyectos con la ionosfera, su historia de experimentos en minorías y muchos misterios que rodean a sus agencias de inteligencia, ¿cómo se puede dudar que sean capaces de construir máquinas capaces de controlar el clima, causar terremotos o incluso provocar cáncer?

Por qué es estúpida: Porque todos estaríamos muertos ya. Así de simple. Si Estados Unidos tuviera el poder para controlar el clima, las placas tectónicas y causar cáncer a distancia y además desean nuestros territorios, ¿por qué permiten que vivamos? ¿Qué ganan con ello? En teoría estas armas deberían otorgarles impunidad por su sutileza, pero ya igual los culpamos de todo. ¿Para qué ser sutiles cuando pase lo que pase la culpa será tuya igual? No hace diferencia entre hacer crecer un cáncer o colocar una bala entre los ojos de alguien cuando de cualquier manera la culpa va a caer en ellos. Y si pueden controlar clima y terremotos, ¿por qué desperdician sus ataques en países aliados o neutros como Haití, Chile, Japón o Indonesia mientras enemigos declarados como Corea del Norte, Cuba o Irán podrían servir exactamente el mismo propósito? Incluso si fuera científicamente posible que hayan desarrollado toda ésta tecnología (que no lo es), el patrón de su uso no tiene ningún sentido lógico. Y por favor, no argumenten que eso es lo que ellos quieren que pensemos. Cuando tienes esa clase de poder, ¿qué coños importa la opinión pública?

Alunizaje:

La Teoría: Estados Unidos jamás llegó a la luna. El alunizaje fue un montaje. Prueba de ello es que no lo han vuelto a hacer. Además, el video se ve un poco sospechoso, ¿no creen?

Por qué es estúpida: Podría escribir varios párrafos hablando como las condiciones gravitatorias y atmosféricas afectaron a los aparatos de filmación en la luna. Podría hablar de que la carrera fue algo político, no científico, y que si no han vuelto a ir es simplemente porque no existe ningún beneficio en ciencia para hacerlo… o al menos un beneficio que justifique los costos. Podría hablar de que existen espejos instalados en la luna por los astronautas y que con un experimento simple es posible comprobar que están ahí, comprobando por lo tanto que sí llegaron. Pero no lo haré. La prueba más simple de que Estados Unidos llegó a la Luna está en la Unión Soviética. La carrera por la luna, como ya dije, era política. Al llegar los Estados Unidos, los soviéticos sufrieron una derrota pública muy costosa, ante su gente y ante el mundo. ¿Tenemos que asumir entonces que todos en la Unión Soviética simplemente vieron el alunizaje por televisión y se rindieron? ¿Nadie hizo ningún experimento para comprobar si los americanos estaban mintiendo y simplemente aceptaron la inferioridad de su patria y su ideal ante el enemigo capitalista? Por favor. Si hay alguien que cree eso, que por favor me escriba, tengo unos terrenos en Florida que le podrían interesar.

Tierra Hueca:

Tierra Hueca

La Teoría: Copiada desvergonzadamente de mitologías y teorías de eras anteriores a la ciencia o de ciencia muy básica, e historias de autores como Edgar Allan Poe, Julio Verne, Howard Lovecraft o Edgar Rice Burroughs, ésta teoría argumenta que el planeta tierra es hueco, y en debajo de la superficie hay zonas habitables pobladas de seres humanos, dinosaurios y/o cualquier cantidad de cosas imaginables. Y si en la antigüedad estaban seguros de esto, ¿qué otra prueba se necesita de una conspiración?

Por qué es estúpida: ¿Recuerdan que la gente pensaba que la tierra era plana? ¿Y que simplemente resultó que no lo era? Bien, lo mismo pasa con esto. Dejando a un lado el simple hecho científico que de ser hueca por la fuerza de gravedad del planeta la tierra colapsaría sobre sí misma, no existe manera de que, de ser cierta, alguna conspiración controlara todas las entradas y salidas a ésta “tierra interna” que se encuentran en el mundo entero. El hecho de que muchas culturas pensaran eso también es más una prueba de ignorancia que de sabiduría colectiva (en el pasado la gente pensaba que la mejor manera de tratar ciertas enfermedades era con sanguijuelas, así que…). Y finalmente el uso de eso en ficción se hizo porque… ¡es ficción maldita sea! No todo autor está dejando mensajes de verdades ocultas en las páginas de sus obras (por esto te maldigo, Dan Brown), simplemente usan ideas previamente establecidas en la cultura general como parte de sus tramas. Es simple y da una sensación de familiaridad al lector. No hay nada más complejo que esto. No hay que ver más en ésta teoría, es demasiado estúpida. Por supuesto, no tan estúpida como…

Reptilianos:

La Teoría: Alienígenas (o habitantes de las capas interiores de la tierra, según la teoría que elijas) provenientes de los reptiles y con la capacidad de adoptar forma humana se han infiltrado entre los humanos y controlan todos los organismos de poder del mundo, ya sea porque han reemplazado a los líderes o porque éstos siempre fueron parte de ellos. También tiene algo que ver la masonería y/o la Cábala, el alimentarse de la humanidad (o de su sangre)… ya ni se. Realmente no me importa, esto es demasiado estúpido.

Por qué es estúpida:

Porque de ser cierta, el universo le debe regalías a Stan Lee y a Jack Kirby. Punto. No existe ningún sentido lógico en ésta teoría. Una criatura no puede tener como fuente de alimento otra que no existe en su ecosistema original. Si manejan el viaje interestelar, ¿para qué se infiltran? ¿Saben qué? Basta. Es simplemente repetir la trama de esa horrible película de Mario Bros una y otra vez. Ésta teoría es tan estúpida que ni siquiera se puede hacer ficción buena con esto.

Podría continuar casi indefinidamente, pero no lo haré, porque mi problema principal no es con las teorías como tal, sino con la gente que cree en ellas. No solo porque son un montón de presuntuosos que creen que sus mentes han sido iluminadas con la verdad y son insoportablemente condescendientes con todas las personas que consideran “ignorantes” (llamándolos así en sus caras o usando términos como “borregos” o el extremadamente original “esclavos de la Matrix” ¬_¬) sino porque son efectivamente tan idiotas como la gente a la que acusan.

¿Quieren saber un secreto? Las conspiraciones sí existen. No son tan horriblemente complicadas como las ponen, son de hecho muy simples: los poderosos del mundo, de toda cultura, religión, raza, creencia o tendencia no quieren compartir el poder. Odian la cultura y el aprendizaje, porque eso hace que la gente común sea una amenaza para ellos. No quieren competencia. Quieren que seamos ignorantes, para que nos conformemos con lo que sea que nos toque. Para que así políticos improbablemente estúpidos nos conquisten con su elocuencia y bravatas mientras ignoran completamente las crisis económicas, la inseguridad, el desempleo y el éxodo de trabajos y talento. Quieren distraernos para mantener el status quo que tanto les favorece. ¡Y ustedes los ayudan! Los ayudan dándole importancia a basura como ésta, firmando peticiones para que se liberen datos de contacto con alienígenas mientras se aprueban leyes que limitan la expresión y el derecho a la información. Sí, todos ustedes, que se creen tan iluminados, son los primeros en caer de cara en la mayor y más vieja conspiración de la historia. Malditos sean mil veces. Por ésta muestra de estupidez tan ilimitada es que los odio a todos.

John F

Matter is What Matters

(o lo material es lo que importa, para aquellos sin gusto por los juegos de palabra).

Aparentemente hasta mi odio por todos ustedes, desgraciados seres humanos, con la habilidad de concebir la deidad y el descaro de negársela a sí mismos venerando la estupidez y defendiendo con desesperación el derecho a no pensar, tiene un límite. Quizá porque siento que últimamente me he quejado lo suficiente, quizá porque ésta semana de hecho me odio a mí mismo más de lo que odio a la gente que tengo que ver día a día… no se cual es la razón, pero hoy, en lugar de quejarme incesantemente de lo podrido que está éste mundo y la gente que lo habita, voy a hablar de lo que de verdad vale la pena en la vida: cosas.

En mi corta experiencia de vida puedo decir, con la seguridad de cualquier persona que ha vivido tan poco, que las cosas son lo más importante que conseguirás. Lo digo en serio. Las cosas son una constante en la vida. Las cosas jamás te darán la espalda por no ser lo que ellos esperan de ti. Padres, hermanos, todos lo hacen. Kafka lo ilustró mejor que yo. En cambio, las cosas te aceptan tal y como eres. Los humanos solo aceptan tus defectos si tienes una excusa oficial para ellos. Si un médico, sociólogo, sicólogo o alguien con alguna titulación rimbombante explica tus defectos con términos claros, los demás son los inhumanos por no darte una oportunidad. Pero si aquello que te aqueja no tiene una excusa, es una carta blanca para el desprecio.

Los humanos olvidan. Olvidan los momentos agradables y se centran en los dolorosos. Todos lo hacemos, es nuestra naturaleza. Pero más allá de eso, los humanos olvidan sus propias promesas, su palabra. Las promesas de amor y amistad son olvidadas, son siempre vacías porque nadie las recuerda el suficiente tiempo para cumplirlas. Y si se mantienen usualmente es más por miedo de enfrentar la alternativa que por verdadera dedicación. Las cosas no hacen eso.

Los humanos son capaces de despreciar un día todo lo que son y dar la espalda a sus valores y palabras, dejando por el camino a todos aquellos quienes estuvieron a su lado y que ahora no comparten su visión del mundo. Peor aún, los humanos esconden esto tras la máscara de la “madurez”, para justificar éstos cambios y para asegurarse a sí mismos que tras ellos son mejores y que todo lo que dejan atrás lo hacen por una buena razón. Las cosas son incólumes, mantienen sus formas, sus ideas, sus valores, siempre constantes. Un libro no traiciona sus ideas para irse por el camino fácil. En ese sentido, las cosas son mejores que sus creadores, ya que mantienen una entereza (al menos relativa) que los humanos no somos capaces de mantener.

Las cosas son de tu elección. Todo lo que verdaderamente elijas poseer en ésta vida será tuyo porque tú decidiste que sería así. La gente en cambio, viene con la vida. Tú nunca elegirás en la familia que naces, ni quien te rodea. Ni siquiera tienes control de cómo eres y otros te ven, así que incluso la gente que tú puedas a cierto nivel “elegir” que quieres tener en tu vida, puede que no piensen que valgas la pena.

Sin embargo, no deben malinterpretar mis palabras. No creo que sea mejor tener cosas que personas en tu vida. No creo que uno no deba intentar cada día ser mejor persona (al menos mejor bajo tus propios términos) de lo que eras antes. Sin embargo, ninguno de estos esfuerzos es jamás una garantía de que podrás conseguir personas que valgan la pena. En parte soy un hipócrita, porque yo si creo haber conocido de éstas personas. Pero me desvío. El punto de toda ésta diarrea verbal no es que las cosas son mejores que las personas. Mi punto es que todos, a menos que exista mucha suerte, en algún punto de la vida tendremos que acostumbrarnos a estar más rodeados de cosas que de gente. Así que les recomiendo que aprendan a apreciar sus cosas. A tener aquellas que los identifiquen, que los hagan felices. Que puedan ver por largas horas sin molestarse, que usen constantemente, que puedan aprender de ellas. Porque las van a necesitar.

Así que me despido, por otra semana. Espero que mi odio se haya recargado para ese entonces. Pero no puedo cerrar ésta entrada sin recordarles que, aunque ésta semana no hayan sido el centro de mis ideas, no por ello he dejado de odiarlos a todos.

John F.

Revolucionarios de Cajita Feliz

No es ni mediado Septiembre y ya empiezan a colocarse las decoraciones navideñas. La gente es así, ¿qué se puede hacer? ¿Odiarlos por ello? Créanme, por más que lo intenten, nunca es suficiente. Pero no son las decoraciones lo que me molesta. De hecho, estoy de acuerdo con que toda persona celebre lo que sea que para ellos signifique algo importante, sin importar lo ridículo que sea. Pero lo que me molesta en estas épocas es que cada año, cuando llega la navidad, sale una enorme cantidad de idiotas a quejarse del comercialismo de la época.

Dejemos por fuera lo irónico de cómo hacen las quejas. Solo la clasificación de oxímoron se acerca a explicar lo que es usar medios como los Blackberry, Facebook o Twitter para quejarse de comercialismo. Terminaría de matarme de la risa si pudiera verlos mientras escriben sentados en la barra de un McCafé, Starbucks o cualquier local similar en ambiente mientras toman su café con nombre italiano a aproximadamente diez veces el precio de hacerlo en casa y aún a pesar de todo tienen la cara de quejarse del comercialismo.

Ni siquiera me molesta la hipocresía de que, mientras crecían, la mayoría de éstas personas (probablemente el 97% de ellos) recibieron todos los regalos que sus padres pudieron pagarles y los disfrutaron todo lo que se permitieron a sí mismos disfrutarlos y ahora, llegados a adultos, conocen “la verdad” del mundo y, con cinismo deben señalar cómo las festividades son sólo un artífice ingeniado por corporaciones sin cara para obligar a niños ilusos (no estúpidos, jamás se le podría considerar a nadie tan joven algo como eso… ¿no?) y padres indefensos a comprar objetos inútiles por mucho más de su valor de fabricación con el único objeto de enriquecer a hombres gordos, fumadores, calvos y malvados que viven encerrados en oficinas y salas de conferencia con paredes de vidrio discriminando minorías y pensando como hacer del mundo un sitio menos agradable para vivir mientras que, cuando éstos cínicos eran niños jamás vieron su felicidad mitigada por ninguna de éstas consideraciones.

No, lo que me molesta en verdad, lo que me saca de quicio de toda ésta gente es lo especiales que todos se creen. “¡Soy un adulto y he descubierto como funcionan las cosas y debo salir a la calle a señalarlo!” piensan casi todas éstas personas una ves llegan al nivel de madurez mental y emocional para comprender “las verdades” del mundo y su funcionamiento. ¿Acaso no se dan cuenta de que mucha gente más inteligente que ellos ya ha pensado eso hace mucho tiempo? Cada vez que descubro algo nuevo que me desagrada de la humanidad o de la naturaleza humana, veo que seres brillantes como Sócrates, Platón, Kant, Sartre, Schopenhauer, Heidegger, Kierkegaard, Nietzsche, Mark Twain o Einstein ya lo pensaron y escribieron sobre ello mucho antes que yo. No es que no tenga mérito pensar (lejos esté de mí criticar eso, que es casi lo único que creo) pero el creerse único o relevante por hacer pública una verdad objetiva salida de una observación que, aunque válida deja por fuera muchos factores… es algo demasiado común. Lo mismo que sería agarrar los pensamientos de estas u otras personas y sin llegar a comprenderlos a plenitud o contextualizarlos simplemente repetirlos como verdades universales. Sí, es cierto, la navidad es anualmente usada por toda compañía existente para, sin ninguna vergüenza, promover sus mercancías, recurriendo incluso a todo truco legal para manipular la mente de niños y convencerlos. ¿Y qué? ¿Eso significa que para éstos niños y para muchas familias no pueden ser unas épocas divertidas y llenas de memorias agradables? ¿Qué se gana con éstas críticas? Siendo sinceros, creo que eso me molesta incluso más que la vanidad de la gente. Su falta de visión.

Uno de los muchos mensajes que he leído respecto al tema, y que destacó por encima de los demás por su estupidez decía algo como “ésta navidad en lugar de dar tu dinero a corporaciones dáselo a la gente que conoces y trabaja”, y ponía ejemplos de distintos tipos de comerciantes a quienes se les puede dar el dinero. No, no es que quiera hacer propaganda a las corporaciones, pero realmente, no todo lo que ellas hacen va directamente a los bolsillos de hombres gordos, fumadores, calvos y malvados que viven encerrados en oficinas y salas de conferencia con paredes de vidrio discriminando minorías y pensando como hacer del mundo un sitio menos agradable para vivir (sí, me gustó mi propia descripción, demándenme). Toda corporación tiene empleados de bajo nivel. Éstas a su vez le venden a distribuidoras que venden a los comerciantes locales quienes tienen una tienda y viven de ella. Éste “boicot” a las corporaciones que propone éste ser tan brillante como el carbón perjudicaría a muchísima gente que lo único que quiere es ganarse la vida honestamente… es decir, a la misma clase de persona que el muy idiota sugiere que deberíamos apoyar.

Lo mismo pasa, por ejemplo, con el movimiento de “Occupy Wall Street”. Yo juro que he intentado de todas las maneras posibles de que me agrade éste movimiento. Estoy de acuerdo con las críticas a la codicia corporativa, “lobbying” y desigualdad económica (no con el consumismo, lo disfruto demasiado como para criticarlo). Sin embargo, no puedo estar de acuerdo con un movimiento tan idiota que no tiene idea de lo que pide. ¿Cuál es la solución?, ¿remover el concepto de empresas en su totalidad?, ¿poner en su lugar idealismos que no son funcionales y ni siquiera existe una manera práctica de intentar aplicarlos? O peor, ya que estamos, ¿por qué no reemplazamos el sistema capitalista (que tantos años buenos le ha dado a muchas de las economías donde se practican éstas protestas) y lo reemplazamos con comunismo? A pesar de que no es manifiesta la idea de hacer ese cambio (a diferencia de lo que creen los conservadores, a quienes toda noción leve de igualdad social les suena a futuro con Gulags y KGB), uno debe concluir que ese futuro que quieren concluir sería algo bastante parecido al comunismo o al socialismo. Y esto es un sistema que rara vez ha sido bueno (ejemplos de éxito son relativos, cortos en temporalidad y muchas veces para verle sus pros hay que pasar por alto muchas violaciones de derechos). De resto, todas las propuestas que se ven de cambio no son más que optimismo y buenas intenciones con poca practicidad y sin ninguna manera realista de iniciar una transición hacia ellos. La sociedad humana no se va a detener y tomar meses de inactividad alrededor del mundo para reordenarse. Cualquier cambio debe darse dentro de los parámetros que tenemos actualmente y avanzar orgánicamente. La opción de romper todo y reiniciar de cero es ilusa (cambio por cambio no implica mejora), estúpida y probablemente peligrosa. Pero en lugar de proponer cambios realistas (no voy a decir cuales porque no me creo en capacidad de proponer nada inteligente) es más fácil quejarse y señalar problemas sin ofrecer nada tangible y sin pensar en las consecuencias de que podrían tener éstos cambios.

En fin, no ha sido una buena semana, así que ésta columna quedó más como una divagación llena de ira mal controlada que cualquier otra cosa. Para concretar: odio toda esa gente, esos revolucionarios fabricados que repiten consignas repartidas a través de medios comerciales para intentar que otra gente despierte de sus ataduras empresariales mientras ellos mismos siguen otras. Pero supongo que eso siempre será la humanidad, un cúmulo de contradicciones estúpidas disfrazadas de pretensión de inteligencia. Por ello siempre los odié, los odio y los odiaré a todos.

John F.

PD: Para aquellos que soportaron todo éste rato, los dejo con una frase de alguien más brillante de lo que puedo llegar a ser: “La gente demanda libertad de expresión para compensar la libertad de pensamiento que evitan” Søren Kierkegaard

Homofobia y Antisemitismo por la Paz Universal

Ahhh, religión. Me prometí que no hablaría de religión ni de política en éste blog. Me tomó un mes romper mi promesa, cual barata resolución de año nuevo. Pero bueno, el daño está hecho, ahora me toca hablar del “opio de las masas”, “la respuesta natural a estar vivos y tener que morir”, “la píldora que se traga mejor sin masticarla”, etc… Pero primero, hablaré un momento de aquel objeto de trama que me llevó a escribir éstas líneas: Pandora.

Pandora es el nombre de una amiga mía. O más precisamente, el nombre de que daré de ella. Como la Pandora de la leyenda, mi amiga no destaca por su brillantez, y creo que ahí terminan las coincidencias. Hace tiempo, Pandora estuvo en una encrucijada en su vida. Esa clase de encrucijada que hace que las personas pierdan un poco la razón y se absorban o rechacen de pleno la creencia religiosa. A mí me ha pasado al menos unas cuatro o cinco veces desde que cumplí ocho años, pero a ella aparentemente le pasó por primera vez cerca de los 20. Una serie de cosas se fueron acumulando y fueron demasiado para ella. Por respeto, no diré que fueron (cosa que, si han visto éste blog con asiduidad les debería dar una idea de la gravedad de la situación), pero el punto es que ella llegó a ese punto en el cual la gente cuestiona el mundo tal y como nos lo han enseñado. Sin poder recurrir a nadie de su familia para recibir apoyo (la familia suele ser el peor sitio a donde ir cuando experimentas pérdida de fe) y con amigos tan excelentes como yo (en éste punto debo admitir que mi consejo en esas circunstancias probablemente hubiese sido señalarla y reírme de sus dudas para luego decirle “no seas marica”); ella no tuvo más opción que buscar ayuda externa: y la encontró en algo llamado Federación para la Paz Universal.

En inicio pensé que era una simple distracción que ocuparía su tiempo en lugar de sus problemas porque… ella es así. Cada vez que Pandora tiene problemas, en lugar de confrontarlos ella hace amigos nuevos, inicia un curso o adopta una mascota. Así que no le presté demasiada atención. En las primeras semanas a ella le iba muy bien ahí. Le dedicaba bastante de su tiempo y era feliz con las actividades. Una vez me pidió que la esperara cerca de la sede de ésta federación y conocí a uno de sus compañeros. Era extremadamente hiperactivo y bastante irritante, pero una buena persona pese a todo. Me llamó la atención en un momento la mención de un curso de coreano que ambos estaban tomando ahí en esa federación, y charlas de un futuro viaje a Corea del Sur que tomarían relacionado a las actividades de la federación. Pese a lo curioso que me resultaba (y luego de comprobar que se trataba verdaderamente de Corea del Sur y que Pandora no terminaría en una mina de carbón, granja de órganos o prostíbulo propiedad de ese plagio de Pennywise que responde al nombre de Kim-Jong Il), dejé pasar el viaje. Corea del Sur es, después de todo, un país particularmente progresista, y el actual Secretario General de las Naciones Unidas es de ese país, así que concluí que ésta federación era una iniciativa relacionada a él. Y así avanzaron los meses hasta que mi amiga, que solía insistirme que me uniese a ella en ese sitio (cosa que toma fuerza de voluntad cuando sabes que hablas con alguien que muestra completo desinterés por cualquier actividad humana), me pidió que la acompañara a una presentación de la Federación.

La presentación casualmente ocurrió a pocos metros de mi casa, así que decidí acercarme, aunque fuera para que dejara de invitarme a otras actividades similares. Al llegar me encontré con algo bastante curioso: la presentación era una especie de obra de teatro que hablaba de las ventajas de la abstinencia sexual hasta el matrimonio. Me resultó un poco confuso esto, después de todo, ¿qué relación puede haber entre sexo y paz mundial? Dejando a un lado las bromas sobre como más sexo probablemente reduciría la cantidad de guerras (cosa con la que estoy completamente de acuerdo), me resultó bastante curiosa ésta actividad, sin embargo en el momento no estaba interesado en buscar el por qué detrás de ella. Ese día también conocí a varios otros de los compañeros de Pandora en el sitio, todos aparentemente buenas personas. Incluso volví a ver al irritante amigo que ella me había presentado. Ese mismo día pasó otra cosa que me resultó muy curiosa: Pandora, su amigo irritante y yo íbamos a reunirnos luego de terminada su actividad, pero al salir, él tuvo que pretender que iba a otro lado primero. Aparentemente hay una regla en esa federación según la cual los hombres y las mujeres que pertenecen al grupo no pueden socializar fuera de él. Es decir, si alguien se enteraba que ellos se reunirían para una actividad que no tiene que ver con la Federación para la Paz Universal podían tener muchos problemas. El por qué también era una incógnita, ya que, habiendo todos ahí hecho votos de castidad (o de re-castidad… “segunda virginidad” que le llaman los más fanáticos), ¿por qué no podían reunirse? ¿No es acaso más “seguro” que anden juntos entre los miembros del mismo grupo a que estén con gente externa que no esté sometida a éstas promesas?

Ya en éste punto estaba empezando a sentir que algo estaba mal con ésta organización. Esa misma noche, o poco tiempo después acompañé a Pandora y su amigo irritante a una cena en un Centro Comercial. La cena fue pagada por el “líder” local de la Federación para la Paz Universal: un profesor de una universidad local de nivel medio. La “cena” como tal fue para él, su esposa e hijo; al resto nos tocó compartir un par de entradas, pero fue una noche agradable pese a ello. Música en vivo (Rock de los 80s y 90s), conversación… fue agradable con la leve excepción que los muchachos de la Federación empezaron a referirse despectivamente a los homosexuales. Sin embargo, también lo dejé pasar por alto. Ya en éste punto no me agradaba en lo más mínimo ésta Federación, sin embargo tampoco me parecía nada notablemente peligroso. La homofobia es tristemente popular en éste país y una organización que ya tan obviamente me daba la impresión de ser llevada por valores cristianos cerrados no me sorprendió al introducir éste tipo de ideas en su gente. Una curiosidad que llamó mi atención fue señalada por Pandora: El Secretario General (el título oficial del “jefe” de la Federación) y su esposa sólo se comunican en inglés. Siendo ella japonesa y él hispano, mantienen su relación comunicándose en un idioma que no es el original de ninguno de los dos. Fue curioso, pero no tampoco sorprendente. Al menos no hasta que descubrí la verdad sobre la Federación para la Paz Universal.

Un tiempo después Pandora nos llamó su amigo irritante y a mí porque quería salir. El amigo y yo nos encontramos pero ella jamás apareció (una de las encantadores cualidades que tiene ella) y entonces tuve que pasar la tarde hablando con su amigo. Como he dicho antes, no me dio la impresión de ser una mala persona a primera vista. Pero desde esa tarde no he hablado con él, por puro asco. El amigo irritante de Pandora me habló con pasión acerca de su voto de virginidad hasta el matrimonio (y cómo gracias al concepto de “segunda virginidad” aún podía unirme a ellos en eso), tembló de la ira al hablar de la repulsión que le causaban los homosexuales y se refirió con revulsión a las mujeres de éste país mientras me decía, con ojos llenos de ilusión, cómo gracias a la Federación ahora tenía la esperanza de conocer una mujer coreana sumisa que sería su esposa. Juro que no estoy exagerando en nada de lo escrito.

Empecé a hacer mi investigación. En primer lugar empecé a preguntarme sobre la Federación para la Paz Universal. Gracias a que vivimos en la era de la información, encontré rápidamente que ésta federación es una de muchas iniciativas y compañías asociadas con la Iglesia de la Unificación. Ésta iglesia es un culto de personalidad que gira alrededor de la figura de Sun Myung Moon. El reverendo Moon (como le gusta ser llamado) es un patético animal que se cree algo entre el nuevo Mesías, la Segunda venida de Jesucristo y aquel cuya tarea es completar la misión de Jesús en la tierra. Como buen autócrata, se encuentra por encima de sus propias leyes, por lo cual a pesar de promover valores como el matrimonio, la abstinencia y en general la familia tradicional, esto no he impedido que el reverendo mismo se haya divorciado, tenga varias esposas o participe en orgías con lo que supongo solo puede ser descrito como “fines divinos”. Como guinda, el Reverendo Moon es un manifiesto antisemita, declarando varias veces entre al menos 1978 y 2003 cómo los judíos pagaron con el Holocausto el haber rechazado y cometido agresiones contra Jesús. Aparte de tener un líder “pintoresco” (cuando menos), la Iglesia de la Unificación es un conglomerado internacional que ha colaborado a través de los años en política (defendiendo a Richard Nixon durante el escándalo Watergate), colaborando en varias iniciativas de lucha contra el comunismo y que son poseedores de varios intereses alrededor del mundo, incluyendo el Seminario Teológico de la Unificación en Nueva York (desde donde entrenan líderes para la iglesia alrededor del mundo), la empresa de multimedia News World Communications (que a su vez es propietaria de The Washington Times y otros múltiples periódicos en todo el globo) y del Grupo Tongil (Tongil Group), un conglomerado industrial en Corea del Sur con varios intereses en múltiples mercados.

Posteriormente busqué el nombre del Secretario General de la Federación aquí en éste país, y gracias a la manía que tienen ciertas personas de colocar toda su información personal en línea (bendita sea la estupidez humana), encontré que éste hombre es un graduado del Seminario Teológico de la Unificación en Nueva York. Por ello un profesor de una universidad de nivel medio y con una esposa ama de casa con la que apenas puede comunicare podía pagarse una camioneta bastante cara, cenas en sitios lujosos y mantener la sede de la Federación. Todo empezó a encajar. Ésta Federación busca jóvenes necesitados, con dudas o solitarios y los recibe en sus puertas. Con ofertas de amistad, con valores que los hacen sentir seguros y con promesas no verbales de amor idealizado. Usan presión grupal para aislarlos de sus otros amigos, usan reglas absurdas para que no se relacionen entre ellos y luego los llevan a Corea para que conozcan a gente que ya ven como ideales y participen en las bodas en masa que conduce el Reverendo Moon. Luego desarraigan a las mujeres y las colocan en países que no son los suyos con idiomas que no dominan para que éstas no tengan más opción que volcarse a sus matrimonios y a su religión. Éste desarraigo a su vez hace que la relación de pareja se vuelva una donde la mujer necesita al hombre, llenando el ego de éste y creándole cierta responsabilidad hacia ella. Es un sistema que no tiene margen de error.

Intenté hablar con Pandora acerca de esto. Primero, intentando llegar al tema, le mencioné algo sobre judíos y religión. Ella me dijo como era su creencia que la gente llevaba una especie de “karma” a través de su vida, la cual dejaba a sus descendientes. Por ende, el Holocausto era parte de ello, por lo que le tocó sufrir a Jesús en su día a manos de éstos antepasados judíos. Cuando mencioné directamente el nombre de Sun Myung Moon, ella me dijo con los ojos llenos de admiración cómo el reverendo concebiría en el 2012 al “elegido” (o algo de un similar nivel de abominación). Ya estaba perdida.

Por suerte, Pandora es un poco más lista de lo que le doy crédito. Con el tiempo se dio cuenta a su manera de lo horrible que era esa organización y se alejó de ellos, probablemente para distraerse con otra cosa. Pero mi problema no es con el hecho de que una conocida mía haya sido casi abducida por un culto de enfermos mentales. Ni siquiera que tales cultos existan, de lo contrario debería denunciar cada uno y para ello tendría que dedicar el resto de entradas que haré en éste blog durante varios años. No, mi problema es que existe gente en éste mundo, gente con dudas, cuyo mundo se está rompiendo bajo sus pies o simplemente necesitan ayuda para comprender qué pasa. Y lo único que recibe ésta gente son burlas y comentarios desoladores por parte de nosotros los cínicos o son vistos como consumidores ilusos para ser añadidos a las filas de las religiones. A nadie le importa en verdad la necesidad de ésta gente. Quizá sea cierto, quizá deban aprender a vivir con sus dudas, a buscar las respuestas por sí mismos y si no lo logran, merecen ser manipulados por el primero que logre ponerle las manos encima. Quizá sea así. De cualquier manera, odio a éste mundo por ser así, y los odio a todos por perpetuarlo.

John F

Niños de África

            Iba a dejar éste tema para dentro de un par de semanas, pero tengo que agradecer a un petardo que me impulsó a adelantar mis planes gracias a esto: “SI PONEN IMAGENES DE MUERTE EN PAQUETES DE CIGARRILLOS PARA QUE DEJEN DE FUMAR… POR QUE NO PONEN FOTOS DE NIÑOS HAMBRIENTOS DE ÁFRICA EN ENVASES DE McDONALD’S? (…)”

            La identidad del petardo no es importante, ni todos los insultos que podría dedicarle. El resto de su mensaje estaba lleno de una similar fanfarronería pretenciosa: hablaba con igual indignación de pruebas animales, diamantes de sangre, políticos deshonestos y hasta accidentes “causados” por el alcohol. Sin embargo, el que más me llamó la atención fue el primero, por la frecuencia con la que lo he oído recientemente. Niños de África. Odio a los niños de África.

            Bueno, no a los niños como tal… odio el meme en el que se han convertido. Permítanme explicarme.

            Lo del inicio de ésta entrada fue la que desató mi reacción, pero la verdad es que durante los últimos meses he visto al argumento de “los niños de África” convertirse en el escape de superioridad moral de todo mojigato existente en éste planeta. Murió Amy Winehouse, y en toda la red se podía encontrar comentarios como “le prestan más atención a esa drogadicta que a los niños de África”. Llegó el momento de la Tomatina en Valencia, España, un espectáculo que tiene poco de redimible, y antes, durante y después del evento salen cientos a decir “desperdiciar tanta comida con tantos niños en África sin nada que comer”. Murió, meses después, Steve Jobs, una de las mentes más brillantes de la historia de la computación, una de las ciencias más importantes de la actualidad. Y, entre las muchas lamentaciones, algunas sinceras, otras enfermizamente oportunistas se podía observar uno que otro renegado contra-cultural señalando con agrio sarcasmo como “son capaces de llorar a un millonario, pero no a los niños de África”.

“Los niños de África” se han convertido en una versión alterna de la Ley de Godwin. En ésta ley se dice que “Mientras una discusión en línea crece, la probabilidad de una comparación que envuelva a Nazis o Hitler se aproxima a 1”. Pero a diferencia de Nazis o Hitler, “Los niños de África” es un argumento que ni siquiera necesita del crecimiento de la conversación para aparecer. Gracias a la gravedad de la situación (de conocimiento general gracias a impactantes fotos como la que está al final del artículo, que contribuyó al suicidio de su autor Kevin Carter) casi cualquier queja o aflicción puede ser respondida con el agudo argumento del sufrimiento infantil en el continente africano:

Declaración: “¡Mi sueldo no me da ya para comer en la calle ni una vez al mes!” Respuesta: “Al menos puedes comer, hay niños en África que no pueden”.
D: “Estuve ahorrando 4 meses para comprarme un Kinect y está agotado”
R: “Tú preocupado/a por eso cuando hay cientos de niños en África que no tienen ni para comer”.
D: “Las chuletas son el mejor tipo de carne”
R: “Espero que las disfrutes, en África hay niños que jamás las probarán”…

Cualquier circunstancia de la vida palidece ante la tragedia de estos niños, como todos estos santurrones hipócritas están dispuestos a recordarte una y otra vez. Y cada vez que lo hacen, hieren la causa de los niños de África más de lo que la ayudan. ¿Por? Varias razones:

1_  No es un argumento real. Cuando alguien usa “Los niños de África” recurre a una falacia de irrelevancia (ignoratio elenchi). Intentar probar que tu punto no es tan importante debido a la gravedad de éste en comparación es algo que no viene al caso ya que la importancia es subjetiva. El hecho que a mí me duela la derrota de los Yankees no significa que me traiga sin cuidado la situación en África, simplemente señala cual es mi prioridad del momento. Sinceramente, yo soy incapaz de sentir pena por la gente de África 24/7. ¿Debería sentirme mal por ello? Ese es el objetivo de ésta falacia, culpa por asociación. Debo sentir culpa porque se demuestra que mis prioridades morales son pobres (argumentum ad hominem). Esto nos lleva a que…

2_ No tiene límites. Supongamos que el argumento es válido y que debo sentirme mal. ¿Dónde debo detenerme? “Mi madre murió el viernes, pero no debo estar triste porque ella vivió mucho tiempo y hay niños de África que viven menos y la pasan peor”.  “¿Por qué debo celebrar mi cumpleaños, o dejar que mis hijos lo hagan, cuando hay niños de África que jamás celebrarán nada?” En sí, debido a la gravedad del asunto, no existe casi ninguna razón para, durante tu vida, sentir alegría (no sería justo) o tristeza (es irrelevante en comparación) ante la situación de los niños de África. Lo único que puedes hacer es dedicar tu vida a mejorar la de ellos, cosa que no siempre es posible porque…

3_ No todos pueden hacer algo al respecto. La mayoría de la gente trabaja a tiempo completo, con el dinero de cada cheque medido y viven diariamente con preocupaciones acerca de su familia, necesidades alimentarias, médicas y rezando para que no pase nada que encarezca más su estilo de vida. Las responsabilidades adquiridas (ante empleadores, subordinados, pareja, hijos, bancos…) hacen que la mayoría de las personas no tengan ni el tiempo ni el dinero para dedicar a causas como ésta. No que haga gran diferencia ya que…

4_ No siempre se puede hacer algo al respecto. Live Aid fue un concierto organizado por celebridades en 1985 cuyo objetivo era combatir la hambruna en Etiopía a través de la recolección de fondos. Aquellos que fueron a los conciertos y los millones de televidentes alrededor del mundo generaron 250 millones de dólares. Y ese dinero terminó matando a casi tanta gente como a la que ayudó. ¿Cómo? Pues gracias a que Live Aid sólo podía enviar dinero a través de ONGs, se tenía que obedecer los lineamientos del gobierno etíope. Eso significó tasas de cambio injustas, impuestos y muchas otras maneras a través de las cuales el gobierno de Etiopía, el autor de la hambruna, terminó con buena parte del dinero. Gracias a esto el gobierno implementó un plan de relocalización de desahuciados desde el sur del país a campos en el norte. Se estima que murió una de cada seis personas que se movilizaron. La situación en África no se debe solo a que gente mala con dinero se niega a ayudar. En muchos casos, gobiernos temerosos de su oposición, racistas (sí, existe el racismo en África, y entre personas del mismo color) o con planes de expansión ahorcan a su propia gente para financiar sus agendas. Darles dinero a éstos gobiernos no salvará a nadie del hambre, simplemente hará que más muertes sean aseguradas. No estoy implicando que todos los esfuerzos sean inútiles, solo que la solución no es algo tan sencillo como algunas personas parecen pensar. Si es que lo piensan, porque la verdad es que en la mayoría de los casos…

5_ Los que te lo dicen son hipócritas. Rara vez he visto que alguien comentando sobre los niños de África pertenezca a UNICEF o a la Cruz Roja Internacional. Debe ser porque ellos pasan la mayoría de su tiempo AYUDANDO en lugar de estar conectados en Facebook acusando a otros de hipócritas o de banales por su apatía. La mayoría de la gente que te critica por ignorar a los niños de África hace tanto como tú por ayudarlos. Incluso si cuestionas el por qué del problema, es probable que te señalen a los supervillanos de turno (gobierno de EEUU, Capitalismo, Globalización, Corporaciones Multinacionales, McDonald’s…) en lugar de informarse de verdad de por qué en África se ha llegado a ésta situación. Sin embargo, todo eso tiene sentido una vez que caes en cuenta de que…

6_ Te lo dicen por la razón equivocada. La verdad es que a aquellos que usan éste argumento les vale un puñado de pelo de perro muerto el destino de la gente que sufre en África. Solo están intentando demostrar que son mejores que tú. Ya sea probando que tienen un mejor orden de prioridades, o ganándote en una discusión o simplemente haciendo que te sientas avergonzado/a de tu banalidad, el objetivo de las personas al hacer éste argumento es quedar como mejores, sin que a nadie le importe en el fondo qué demonios pasa con los africanos.

            Esto último es lo que más me encabrona. Al usar el argumento de “los niños de África” para colocarse a sí mismos en un escalón moral superior al resto de nosotros, los “apáticos”, ésta gente estúpida crea rechazo al tema. Preferimos olvidar todo al respecto que recordar esas expresiones presuntuosas de aquellos que se creen mejores que nosotros simplemente por estar conscientes de ésta tragedia. Ya que la verdadera justicia sería ir por la vida sin disfrutar nada como solidaridad al sufrimiento de ésta gente (ver punto 2), es mejor decidir conscientemente ignorar cualquier mención sobre el problema y desestimar a aquellos que lo traen a colación como gente presumida y adicta a la superioridad moral, incluso si no es el caso. Aquellos que usan el asunto de manera pedante para sentirse mejor de sí mismos matan cualquier oportunidad que tengan los verdaderos activistas de llegar al público.

Así que, la próxima vez que citen a los niños de África simplemente para recalcar que son mejores que aquel superficial compañero de trabajo que se entristece por no poder comprar un carro último modelo éste año, recuerden el daño que le hacen a esa causa, y tengan por seguro que, aunque no los conozca, los odio a todos.

John F

Hipocresía Políticamente Correcta

El jueves pasado murió el gobernante libio Muamar Gadafi. Dictador de profesión, bestia abominable por vocación, Gadafi pasó los últimos momentos de su vida huyendo a través de alcantarillas de unas personas a las que había llamado ratas y murió pidiendo piedad a aquellos que juró no daría ninguna.

Luego de deleitar la deliciosa ironía, suficiente para hacerme pensar por unos pocos momentos que si existe un díos, éste tiene un genialmente retorcido sentido del humor, me preparé para el inevitable mar de idiotez. A una velocidad que podría atraer el interés de científicos del CERN, miles de personas empezaron a quejarse del trato que recibió Gadafi por parte de los rebeldes, del bombardeo de la OTAN, del intervencionismo americano y del resto del Top 10 de quejas de Internet habituales cada vez que un suceso como éste ocurre en el mundo. Y todo es basura.

Ahora, déjenme aclarar que para mi Gadafi y toda la gente similar a ellos merecen recibir todo lo que han hecho, y por ende su muerte, por brutal que sea, no me parece inmerecida. Estamos hablando de un hombre que ordenó, hace menos de 2 meses, bombardeos en ciudades sin contemplar las vidas de los no combatientes, que prometió cazar a sus enemigos hasta el final, que condenaba homosexuales, restringía mujeres y tenía una lista de violaciones a los derechos humanos más larga de la que vale la pena resumir aquí. No me lamentaré de que el mundo pierda a alguien así.

Sin embargo, aparte de disfrutar las irónicas circunstancias en las que murió (cosa que hago porque soy una horrible persona con un humor negro que supera cualquier posición moral que pueda considerar), la verdad es que tampoco estoy de acuerdo con la manera en la que terminó el conflicto. Pero más allá de criticar a un lado, al otro, o a aquellos que intervinieron, al ver el panorama global descubres que nadie es inocente.

Si bien Gadafi era una bestia, es innegable que su gobierno, tenía aspectos positivos para alguna de su gente. Libia tenía el estándar de vida más alto de África (frase que se puede interpretar con mucha libertad) y se encontraba libre de deudas. Sin embargo, es obvio que había un grupo suficientemente numeroso como para convertirse en un problema que no estaba de acuerdo con la gestión de Gadafi.

¿Era Gadafi aún popular entre su gente? Sinceramente no se puede saber. Ambos lados declaraban tener a la mayoría de la población de su parte. Sin estar ahí, creer en cualquiera de los dos es cuestión de elección. Además de que, ¿es algo así de relevante? ¿El apoyo popular justifica la masacre y la violación de los derechos de una minoría? De resto, éste conflicto nunca ofreció una alternativa pacífica para su término: ambos lados contrataron mercenarios para pelear en la guerra. Gadafi, como he dicho antes, prometió pelear sin piedad. Sus enemigos contraatacaron ofreciendo dinero por la cabeza del dictador. Al final toda ésta violencia se decantó a uno de los lados y no fue agradable de verla, como no lo hubiese sido de haberse decantado por el otro.

En cuanto a la intervención de la OTAN… no logro entender lo que la gente espera de los poderes del mundo. La OTAN interviene en el conflicto cuando Gadafi decide desplegar sus fuerzas armadas contra la oposición civil. Si bien seria cínico de mi parte decir que no hay intereses económicos detrás de las acciones de ésta fuerza militar, ¿Cuáles eran las alternativas? De no hacer nada, hubiese habido una masacre y serían criticados por ello, como ya ha pasado. De apoyar al régimen de Gadafi, quien ya para ese entonces había prometido acabar con sus opositores, la masacre hubiese sido igual de grande. Intervenir simplemente para apaciguar ambos lados es imposible; no se puede desplegar un ejército a un campo de batalla donde se pelea a muerte para enfrentarse a ambos lados con el fin de que nadie muera, es un oxímoron. Así que los poderes occidentales decidieron tomar partido del lado que más les convenía. ¿Acaso los demás no hacen lo mismo? ¿Acaso Hugo Chávez y otros hominoides similares no toman un bando cuando no condenan las promesas de Gadafi de destruir la ciudad donde se encontraban sus rivales? ¿Por qué se le brinda apoyo en aquellos momentos al gobierno libio y luego se habla de indignación por las acciones de la OTAN? ¿Qué hace que una masacre sea permisible y la otra censurable? ¿El valor autóctono de ella? Si es así entonces la moral que se maneja no es basada en justicia, es simplemente electiva. Apoyar o indignarse por las acciones de uno u otro bando responden, al gusto o rechazo que se le tengan a éstos.

No espero que nadie realmente reaccione a esto. Se que todas las personas que pudieran leerme ya tienen ensayadas en sus mentes respuestas a todo lo que he dicho. Los de la izquierda hablarán de pruebas irrefutables de que Gadafi era un líder justo y amado que fue tumbado por el gobierno imperialista de Estados Unidos. Menos comunes pero no más sorprendentes son aquellos que estarán convencidos de que los americanos y por ende sus aliados son los únicos poderes del mundo en los que se puede confiar y por ello hay que aceptar que están del lado más justo cuando intervienen en un conflicto y aceptar ciegamente todo lo que hagan. Y ambos intentarán poner todas las muertes, masacres y espectáculos deplorables en perspectiva, ya que son cuestiones que ocurren desgraciadamente, pero que no por ello se deben juzgar (las maneras de pensar respectivas) de una manera negativa. Para todos ustedes: sigan alimentándose de todas las mentiras que necesiten. Cuando se vean en un espejo y vean reflejado todo aquello que siempre criticaron del otro bando, espero que puedan oír mis carcajadas de fondo. Mientras tanto espero que vivan conscientes de que los odio a todos.

John F